El Caballo domestico representa el eslabón final de una larga cadena evolutiva. Los caballos en general se han desarrollado durante 50 millones de años a partir de pequeños animales de dimensiones aproximadas a la de un perro mediano, hasta llegar a convertirse en veloces y grandes animales.
Al culminar el proceso evolutivo original del caballo, este animal fue domesticado por el hombre mediante el cautiverio y la selección artificial fue creando diferentes formas, coloraciones y marcas de distinción entre las diferentes especies y razas existentes hoy en día.
Origen del Caballo
El Caballo se cree procedió de Norte América de donde emigró a Sudamérica y Asia a través del istmo que unía entonces a América con Asia. Desde éste momento llegó a Europa y después a África. En la edad de piedra cuando las tribus cazadoras llegaron en sentido contrario hasta América, cazaron el caballo con salvajismo hasta ser exterminado.
Los conquistadores españoles a principios del siglo XVI, volvieron a introducirlo en el continente Americano. A partir de esta época, el hombre ha utilizado la fuerza y la velocidad del caballo. El hombre, en lugar de echar raíces en un sitio pudo trasladarse con rapidez a sitios muy distantes, llevando consigo cuanto necesitaba. Los caballos se convirtieron en un bien muy apreciado por el hombre.
Tribus de Árabes belicosas conquistaron Medio Oriente y el Norte de África y lograron entraron a España a caballo. Inclusive más tarde, en el siglo XIII, los mongoles partieron de Asia y gracias al caballo forjaron un gran imperio.
Uno de los caballos más famosos es aquel animal hueco construido por los griegos que les permitió tomar la ciudad de Troya. La historia indica que los troyanos lo introdujeron en la ciudad, ignorando que los soldados se habían oculto en el interior. Una vez dentro de la población, los griegos vencieron fácilmente a sus oponentes.
Alejandro Magno, una de las figuras más famosas de todos los tiempos, también poseía un maravilloso caballo de guerra llamado Bucéfalo. Cuando este murió en el año 326 A.C., el rey edifico la ciudad de bucéfalo en su memoria.
Eclipse fue un caballo de pura sangre inglés nacido en 1764. Se le considera el caballo de carreras más importante que jamás haya existido, ya que ganó todas las 18 competencias en que participó.
Marengo fue el semental blanco que montó Napoleón el día de su derrota durante la batalla de Waterloo en el año de 1815. El gran conquistador le puso el nombre de este caballo a una aldea en Italia donde obtuvo una de sus principales victorias cuando derrotó al ejército austríaco en el año 1800.